¿Has oído hablar alguna vez del término “libertad de prensa”? Es un aspecto importante de la Constitución de Estados Unidos. Pero ¿qué significa “libertad de prensa”? ¿Cómo podemos estar seguros de que la prensa siga siendo libre?

Las primeras diez enmiendas de la Constitución de Estados Unidos constituyen la Carta de Derechos. En ella se detallan los derechos garantizados por el Gobierno de Estados Unidos, incluyendo la libertad de prensa.
La prensa incluye a los periodistas que publican las noticias por televisión, radio o en medios impresos. La libertad de prensa significa que las personas tienen derecho a publicar información. El Gobierno no puede editar ni restringir esta información. Existen algunos límites a la libertad de prensa. Por ejemplo, se puede demandar a los editores si publican información falsa que dañe la reputación de alguien.
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El abogado de John Peter Zenger, Andrew Hamilton, lo defiende en un juicio.
En Estados Unidos, la libertad de prensa se remonta a la época colonial. En 1735, un impresor llamado John Peter Zenger publicó un artículo en el que criticaba al gobernador real de Nueva York. Aunque lo que publicó era cierto, según el derecho tradicional inglés seguía siendo un delito publicar críticas al gobernador. Un jurado colonial hizo caso omiso de la ley y declaró inocente a Zenger. Esta decisión influiría en toda una generación de colonos. Décadas más tarde, la libertad de prensa se incluiría en la Primera Enmienda de la Constitución.
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Con el traslado de las noticias a Internet, distinguir qué fuentes son fiables se ha vuelto mucho más difícil.
La libertad de prensa es una cuestión importante hoy en día, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Una prensa libre ayuda a las personas a mantenerse informadas sobre temas que les importan. Los periodistas y sus reportajes también sirven para controlar a los gobiernos.
Como ciudadanos informados, es importante comprender las noticias que vemos. Esto se está convirtiendo en un reto mayor que nunca. Muchas agencias de noticias más pequeñas están cerrando. Las organizaciones más grandes están recortando la cobertura local. Además, hay “noticias” que se comparten en línea y que no han sido verificadas adecuadamente. Hay que tener mucho cuidado a la hora de determinar si se puede confiar en algo que se lee en Internet.
¿Qué puedes hacer? Cuando leas algo, identifica primero qué es un hecho y qué es una opinión. A continuación, busca palabras demasiado positivas o demasiado negativas que revelen los sentimientos del autor. Asegúrate de leer varias fuentes de información para conocer bien un tema.
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