Tratamientos para problemas causados por los genes, medicamentos más eficaces y cultivos que toleran mejor las sequías. ¿Qué tienen en común todas estas cosas? Para contestar esa pregunta, hay que retroceder un poquito en el tiempo.
Hace veinticinco años, el 15 de febrero de 2001, tuvo lugar uno de los mayores avances científicos de este siglo. Los científicos publicaron un esbozo completo del genoma humano (una lista completa del código genético de un organismo). En otras palabras, habían identificado y ubicado alrededor de un 90 por ciento de todos los genes humanos. Esos científicos formaban parte del Proyecto Genoma Humano.
Los genes contienen información sobre los rasgos de cada persona, como el color de su pelo o de sus ojos. La información que hay en los genes también afecta la salud. Por ejemplo, tal vez tú o alguien que conozcas sufre dolor de estómago cuando toman leche. Algunas personas no pueden digerir el azúcar natural que hay en la leche. Esto se debe a los genes.
Algunas personas tienen problemas todavía más serios a causa de los genes. Hay enfermedades, como la anemia falciforme, que se deben a los genes. En la anemia falciforme ocurre una alteración en uno de los genes, lo cual cambia la forma de los glóbulos rojos (células que aportan oxígeno a los tejidos del cuerpo y se llevan los productos de desecho). Esas células no funcionan debidamente. Es posible que no lleven suficiente oxígeno al resto del cuerpo.

¿Qué tienen que ver los trastornos causados por los genes con el Proyecto Genoma Humano? Comprender el genoma humano ha mejorado el tratamiento de esos trastornos. Hay un tipo de tratamiento, llamado terapia genética, en el que en el que los genes que causan una enfermedad pueden corregirse. Pueden arreglarse para que tengan la información correcta. Por ejemplo, la terapia genética se ha usado en el tratamiento de la anemia falciforme.
La información obtenida por el Proyecto Genoma Humano ha servido para mejorar el tratamiento del cáncer (una enfermedad en la que las células crecen sin control y se esparcen por otras partes del cuerpo). También ayuda a los científicos a desarrollar medicinas más eficaces.
¿Y los cultivos? La secuenciación (poner las cosas en orden) del genoma humano llevó a la secuenciación de los genomas de otros organismos, entre ellos las plantas que se cultivan como alimento. Al examinar el genoma de una planta, los científicos pueden identificar los genes que ayudan a la planta a sobrevivir durante una sequía (largo período de tiempo sin lluvia) o a resistir el frío. Mediante la tecnología, pueden transferir esos genes a otras plantas. En la actualidad, los agricultores pueden cultivar plantas que sobreviven más fácilmente en condiciones difíciles.
¿Qué puedes hacer tú? ¿Qué preguntas tienes sobre el Proyecto Genoma Humano?
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